Un dato que no cuadraba: −79 % de sesiones
Un cliente nuestro, una empresa B2B de Córdoba, tuvo 306 sesiones en julio y 63 en agosto. Un −79 %. Si te llega ese dato en un informe, la reacción normal es preguntar qué se ha roto.
Lo que se había roto era la medición, no el negocio. Y julio, el mes bueno, era el que mentía.
Primera pista: el engagement se triplicó
Cuando bajan las visitas y sube la calidad, algo no cuadra. En agosto el engagement de esas 63 sesiones fue del 52 %; en julio, del 18 %. Menos gente, pero mucha más gente real.
Fuimos a mirar las sesiones por país en la API de Google Analytics, que es la única forma de ver esto sin fiarse del panel:
| Julio | Sesiones | Engagement |
|---|---|---|
| España | 219 | 22,4 % |
| Estados Unidos | 41 | 2,4 % |
| Singapur | 10 | 0 % |
| China | 6 | 0 % |
Una empresa industrial de Córdoba no recibe 41 visitas de Estados Unidos con un 2 % de engagement. Eso no son clientes: son bots, rastreadores y tráfico de referencia automático. Y venían por el canal Direct, que es donde cae todo lo que Google no sabe clasificar. Otro detalle que lo delata: 0,82 páginas por sesión en móvil. Un humano ve al menos una.
En agosto, Estados Unidos desapareció del todo (41 → 0), por su cuenta, sin que hiciéramos nada. Y aun así seguía entrando ruido: China 5, Singapur 2, Hong Kong 1. Ocho de 63 sesiones, un 13 %.
Segunda pista: el escalón del 1 de agosto
El tráfico basura explicaba parte de la caída, pero no toda. Para separar las dos cosas usamos un ratio que recomendamos a cualquiera: sesiones orgánicas en Analytics dividido por clics en Search Console.
Search Console mide del lado de Google, antes de que la persona llegue a tu web, así que no depende de ninguna etiqueta ni de ningún banner. Analytics mide dentro de tu web, y sí depende. Si los dos miden lo mismo, el ratio es estable.
| Periodo | Ratio GA4 / Search Console |
|---|---|
| Finales de mayo | 1,14 |
| Junio | 1,24 |
| Julio | 1,29 |
| Agosto (1-20) | 0,48 |
Estable durante tres meses y partido por la mitad en agosto. La caída no era una curva: era un escalón el 1 de agosto (31 de julio, 12 sesiones; 1 de agosto, 3). Las estacionalidades no hacen escalones.
La causa: a primeros de agosto se activó el Consent Mode en el banner de cookies. Con esa configuración, Analytics solo registra a quien acepta el banner, que es una minoría. Se perdió alrededor del 60 % de la medición orgánica de un día para otro. El tráfico no bajó; bajó lo que se veía.
Lo que le contamos al cliente, y lo que no
Le contamos las dos cosas por separado, con estas mismas tablas, y que la caída de agosto no se puede atribuir a una sola causa: mezcla el Consent Mode, el ruido de julio y el propio agosto. Que el engagement se triplicara era la prueba de que lo que se había ido no era real.
Y hubo algo que no le contamos, porque no era verdad: que habíamos filtrado el tráfico basura. Se propuso decirlo, lo comprobamos contra los datos, y no: en agosto seguía entrando un 13 % de ruido. Escribir «hemos filtrado» habría quedado bien y habría sido falso.
También asumimos una consecuencia incómoda: el informe de julio le había reportado un +29 % de visitas, y parte de ese +29 % era el ruido. No se retira un informe ya enviado, pero esa cifra no se vuelve a citar sin matizarla.
Qué mirar en tu Analytics esta semana
- Sesiones por país. Si tu negocio es local y aparecen Estados Unidos, Singapur o China con engagement cerca de cero, no son clientes.
- Páginas por sesión en móvil. Por debajo de 1, no es tráfico humano.
- El ratio con Search Console. Apúntalo un mes y otro. Si un día se parte, algo ha cambiado en tu etiqueta o en tu banner, no en tu negocio.
- Qué pasó el día que activaste el banner de cookies. Si tienes Consent Mode, decide si las etiquetas de Google pueden dispararse antes del consentimiento, y mira qué mide tu Analytics desde ese día.
- Para saber si creces, usa Search Console como fuente de tráfico: clics e impresiones no dependen de tu banner ni de tus bots.
Lo que este caso no demuestra
No demuestra que Analytics sea inútil. Demuestra que una cifra de visitas sin mirar de dónde viene no es un dato, y que el mes que parece bueno puede ser el peor medido. Por eso, cuando fijamos con un cliente qué métrica va a decidir si algo ha funcionado, las visitas de Analytics van las últimas de la lista: primero contactos, luego clics de Search Console. Y ninguna métrica decide nada con menos de diez eventos al mes: con seis llamadas de base, bajar a tres es un −50 % que son tres personas.
Si quieres que miremos tu Analytics, tu Search Console y tu ficha de Google con este criterio, solicita tu auditoría gratuita. Contamos lo que hay, incluido lo que no cuadra.